Salud Mental en tiempos de pandemia

Salud mental en tiempos de pandemia

Transcurren días difíciles, una amenaza de salud ha puesto en cuarentena a toda la población, provocando incertidumbre, miedo y dolor. Mas allá de las consecuencias económicas, físicas y sociales, esta pandemia está afectando la salud mental de las personas, las cuales están desarrollando síntomas de ansiedad, estrés, depresión, patrones obsesivos-compulsivos, entre muchos más.

El aislamiento social, tan necesario, ha provocado caos en la vida como la conocíamos antes, ha alborotado nuestras rutinas, nos ha obligado a cambiar nuestros hábitos y reformular nuestras relaciones interpersonales. Este desajuste puede variar en función de diversos factores psicosociales como la condición económica, las características de la vivienda, el número de miembros en el hogar, la presencia de alguna enfermedad física o mental y la presencia de personas vulnerables.

Es así que existen múltiples preocupaciones en este momento, como:

  • El estado de salud o la posibilidad de contagio.
  • La falta de trabajo y pérdida económica.
  • Las necesidades alimenticias y médicas.
  • La responsabilidad de atender a familiares enfermos.
  • La incertidumbre sobre la duración de esta cuarentena.
  • La soledad.
  • La negligencia de “otros”.
  • El aburrimiento.
  • Cambios en el apetito o alteraciones del sueño
  • La aparición de síntomas depresivos y malestares físicos.

Estas inquietudes están disparando, una serie de pensamientos negativos y provocando emociones negativas malsanas como pánico, ira, depresión, culpa, distrés y autocompasión.

Esta dura realidad exige de nosotros mucha fortaleza y la necesidad de ser más recursivos al momento de afrontar la avalancha de demandas socioambientales. Por este motivo hemos preparado una lista de estrategias y recomendaciones útiles en estos momentos. 

Lo más importante es crear un entorno saludable

Alineados a este propósito podemos mantener la estabilidad creando nuevas rutinas, evitando el exceso de información, respetando los espacios personales de cada integrante del grupo familiar, fortaleciendo lazos con las personas que amamos, buscando apoyo social cuando tenemos sentimientos de soledad, estableciendo roles familiares para evitar la sobrecarga, brindando apoyo a los demás según sus necesidades, procurando mantener el orden, manteniendo el optimismo, elaborando presupuestos para hacer uso eficaz del dinero y practicando técnicas de relajación.

Se debe comprender que toda crisis produce desadaptación, y esto nos afecta emocionalmente, al mismo tiempo abre paso a una nueva oportunidad, a la posibilidad de superar el reto y adaptarnos a la nueva normalidad.

Para alcanzar esa deseada “adaptación” es importante pasar por un proceso de dos fases: asimilación y acomodación:

  1. La asimilación involucra un cambio de esquemas cognitivos, dicho en palabras sencillas, modificar nuestra forma de pensar.

Una vez superada esta fase, se puede proceder a:

  1. La acomodación, que no es otra cosa que el cambio conductual manifestado en las acciones.

 

Protegiendo la salud mental

Ha pasado más de un año, desde que anunciaron la llegada del Covid-19 y el posterior confinamiento. Durante este periodo hemos realizado múltiples consejerías, terapias, charlas y talleres para ayudar a enfrentar las consecuencias de la pandemia.

Consideramos importante conocer pautas para proteger su salud mental en esta etapa, aquí les dejamos algunas recomendaciones:

  • Mantener la confianza en Dios (orar y estudiar la Biblia) ayudará a desarrollar fe y esperanza.
  • Mantener la conexión con los que están cerca y lejos (videollamadas, llamadas y mensajes).
  • Terminar tareas postergadas (limpieza profunda, remodelar, etc).
  • Hacer cosas entretenidas (karaoke, mirar películas, etc).
  • Aprovechar para aprender cosas nuevas (tutoriales, cursos online, etc).
  • Hablar de nuestros sentimientos con personas de confianza.
  • Hacer actividad física produce bienestar.
  • Elaborar horarios para evitar el aburrimiento (actividades productivas, recreativas, de aprendizaje, familiares, etc).
Recuerda: No está mal sentirnos afectado por todo esto, lo importante es afrontarlo.
  • Mantener rutinas de comidas y sueños.
  • Practicar el autocuidado (arreglarse para uno mismo).
  • Comer sano y tomar mucha agua.
  • Aprovechar para compartir tiempo de calidad con la familia.
  • Practicar hobbies y juegos favoritos.
  • Leer un buen libro.
  • Escuchar música alegre
  • Reformular nuestro proyecto de vida, que puede haberse afectado por la crisis mundial.
  • Aprovechar para descansar (no necesitas ser productivo todo el tiempo).

Por último, les dejo esta frase:

“Tú puedes asumir el sentido y sentir que eres parte del tejido de la vida o puedes vivir en el caos y ser víctima de las situaciones” – Viktor Frankl

Psic. Katthia Huamán                        C.Ps.P. 13279

Terapeuta Cognitivo Conductual

Máster en prevención e intervención en Niños y Adolescentes

Doctorado en Psicología

[email protected]

Psic. Katthia Huamán

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